Tropical a Blanco y Negro: Entrevista con Power Paola

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Almendra y María

Tuvimos el enorme placer de hablar con la historietista Paola Gaviria -mejor conocida por su nombre de superheroína, Power Paola- en su último viaje a México. El año pasado se lanzó la adaptación cinematográfica de su cómic autobiográfico, Virus Tropical, y desde entonces se la ha pasado viajando presentando el film en festivales y screeninings en muchos países. Sabemos que al leer la entrevista se van a enamorar de ella tanto como nosotras, así que les recomendamos que revisen su blog, la sigan en Instagram y lean todos sus cómics (QP y Diario de Power Paola son nuestros favoritos). También échenle un ojo a Chicks on Comics. Lo que más nos atrae de su trabajo es la cercanía que transmite en todo lo que hace, aprendes de ella y con ella. Pero lo más deslumbrante es la vulnerabilidad y belleza con la que nos retrata la cotidianidad.

 

¿Cuáles fueron los obstáculos personales y exteriores que pasaste para terminar la historieta? ¿Fueron distintos a los que tuviste con la película?

Para el cómic:

Repetí muchas veces los dibujos, sobre todo del primer capítulo. No encontraba la manera de decir la historia. Enrique Lozano, mi primer lector y el guionista de la película, me alentaba, me recordaba que no tenía que contarlo todo todo, a pesar de que fuera la historia de mi vida. Me costaba trabajo pensarlo como un libro. Yo tenía esa necesidad de contarlo, de sacármelo de encima, pero como la vida no es tan principio, nudo y desenlace -es un montón de cosas…- hay que editarse. Eso fue lo difícil.

En la película:

El desafío era principalmente hacer todos los dibujos, durante esos cinco años, y mantener esa experimentación. Porque desde el principio sabía que quería tener distintos tonos: hacer unos en tinta, otros en lápiz, otros en marcadores… Sabía que iba a ser muy difícil quedarme con un solo material o estilo de dibujo sabiendo que yo no soy así. He aprendido a disfrutar esa manera mía de ser. Me gusta que no todo sea igual.

¿Cómo los superaste?

Yo creo que leyendo a otras. Como cuando yo leí a Julie Doucet me di cuenta que a ella no le daba miedo ni vergüenza nada y yo quería ser de la misma manera. A mí sí me daba miedo y vergüenza pero creo que ver cómo otras se atrevían a hacerlo-contando todo de manera tan cruda y honesta, me daban ganas de serlo.

 

¿Cómo relacionas el ejercicio de haber escrito una autobiografía gráfica con el proceso de hacer un autoretrato?

Creo que lo dice Jung, o no sé si me lo estoy inventado… Es muy difícil conocer el mundo o entender al mundo, entender a la gente si uno no empieza por uno mismo. Y eso es un trabajo de toda la vida porque uno mismo está cambiando constantemente. Eso de investigarme, investigar al otro, tratar de escuchar los diálogos que tengo con las personas que conozco, me parece súper enriquecedor para la novela gráfica y también para el autorretrato mismo, que de alguna manera son dos cosas que parecieran muy distintas pero están completamente relacionadas. Retratar a alguien dibujándolo es una manera, que también se puede hacer por escrito. La manera de acercarse al retrato puede hacerse desde muchos lugares.


¿Mencionas el Diario de Nueva York de Julie Doucet como un punto de partida para iniciar este viaje a escribir Virus Tropical? ¿Qué otras narrativas te inspiraron; en novelas, películas, historietas?

De todo un poco. Me gusta mucho la gente que trabaja con su propia vida. Artistas plásticos como On Kawara, Sophie Calle o Louise Bourgeois. Justo había leído a Gregor Von Rezzori cuando empecé a escribir el libro que escribió Flores en la Nieve y cada capítulo lo enmarcaba con un personaje de su familia. Me gusta mucho el periodismo gonzo. Gabriela Wiener que es una peruana se mete en situación para poder contar las cosas. La gente que pone su vida en el trabajo me parece súper interesante. Lo que estaba muy mal-visto en mi escuela cuando estudiaba artes; veían mal el hablar de una misma. Decían “otra sufrida-Kahlo”… A mí eso era justo lo que me gustaba; nutrirte de tu propia experiencia.

¿Qué otras artistas latinoamericanas crees que están contando historias que antes no se escuchaban?

¡Sí! Pienso en una mexicana, Inechi (Inés Estrada), que me parece que está haciendo cosas muy contemporáneas donde estos dispositivos hacen parte de las historias y tiene algo de ciencia ficción. Me parece que mi generación necesitaba contarse a sí misma para poder entenderse, y las nuevas generaciones ahora pueden inventarse un nuevo mundo. ¿No? Hacer más ciencia ficción, no necesariamente tiene que ser autobiografía. Hace parte del recorrido de las mujeres en la historieta, como el primero narrarse y entenderse para luego poder hacer otras cosas.

Hay muchas haciendo cosas novedosas porque yo creo que el medio se abrió. Ahora ya no necesitas dibujar de cierta manera, no necesitas contar una historia que tenga un drama en particular, puedes contar lo que quieras. Hay muchas… Pienso en María Luque, en Maliki (Marcela Trujillo), en Sol Díaz… Hay mucha gente haciendo cosas muy interesantes. Sobre todo, a mí lo que más me llama la atención son las chicas. Es lo que más leo.

¿Cuáles han sido las reacciones de tus conocidos al verse retratados en la novela gráfica y luego en la película?
Ha pasado de todo. Hay gente que se siente mal porque no sale, que se ofende. Pero hay que recortar, hay que sintetizar porque no se puede contar todo. Mi padre sintió un poco de vergüenza. El no leyó el libro completo porque en Colombia salió por partes así que solamente alcanzó la primera y segunda parte (de tres) y me decía que se sentía avergonzado y se había cuestionado como las decisiones que toma uno afectan a un montón de personas. Eso fue lo que más lo tocó. Desde Virus Tropical ya no les pongo los nombres reales, aprendí la lección, a no ser que la persona quiera, sino se lo cambio.

¿Qué es lo que más te ha llamado de la recepción de Virus Tropical?

Todo, me parece que nunca me lo esperé. Sobre todo porque cuando empecé, estaba en un medio en el que la historieta era de UNA manera. Había que dibujar súper realista; todos mis colegas hacían humor gráfico o trabajaban con súper héroes, así que no pensé que a nadie le interesara, la verdad. Me sorprendió bastante que la gente se sintiera identificada, así fueran hombres europeos, que no tuvieran nada que ver con el contexto social. Y lo que más me sorprende, sobre todo cuando salgo de la película, de las proyecciones, es que la gente -de diferentes edades, géneros- se me acerca y siempre me están hablando de sí mismas. Siempre me están contando “hay, es que esta película tiene que ver con las madres cabezas de familia que son solteras, que son las que cuidan a los hijos…” y claro, ella es esa madre. O un adolescente me cuenta de su experiencia como adolescente y cómo se ve reflejada en la película.

 

¿Por qué tenías esa necesidad de sacarlo? ¿De contar tu historia?

No sé. No tengo la respuesta de por qué. Pero siempre mi trabajo ha sido muy autobiográfico. Yo era pintora antes, entonces todo tenía que ver con las cosas que me sucedían alrededor. Siempre mis trabajos incluían texto, imágenes, pero cuando empecé a hacer historietas yo sabía que quería contar esa historia. Me demoré tres años en hacerlo mientras aprendía a hacer historietas cortas, yo ya lo tenía clarísimo. Era como una necesidad física de poderlo ver y reírme un poco de eso. Porque de alguna manera hay un poco de eso en la manera de hacerlo. Y creo que está hecho sin gravedad, ni grandes dramas, sino desde “así es la vida”. Yo siento que tenía que demostrarme eso a mí misma.

¿Como artista cómo has encontrado esa fortaleza para superar los auto-sabotajes?

Creo que la meditación me ha ayudado bastante, y haber dejado de mirarme tanto a mí misma y empezar a ver a los otros y escucharlos. Eso me tranquilizó bastante, en vez de estar tan ensimismada.

 

¿Qué pelis les recomendarías a alguien que le haya gustado mucho Virus Tropical? ¿Historietas?

Pienso en esta serie que se llama BoJack Horseman, que me parece genial. También es una chica historietista que ahora hace esta serie. Me gusta mucho que su estilo tenga personalidad, que no sea tan realista. Hay un chico belga, Arsène Schrauwen que me encantó. Yokoyama Yuichi es muy bueno, John Broadly y hay una chica sueca que se llama Asa Grennvall que tiene un libro que se llama Séptimo piso.

 

Flash Round! <3

Perreo/reggaetón: Me gusta

Disco: Party Girl de China Woman

Banda: Los Punsetes

Canción para bailar: “Lluvia con nieve”

Libro que te haya cambiado la vida: Papi de Rita Indiana

Alguna frase que te haya marcado: “Lo que está flojo que se caiga”

Snak favorito: Granola

Una palabra chistosa latinoamericana: Chimba (Colombia)

Ciudades favoritas: Cuenca, Cuzco, Potosí, Oaxaca, Berlín

Un sabor de helado: Chocolate amargo

Drink favorito: Mezcal