Circuito de Arte: el ecosistema creativo de Bahidorá 2018

Circuito de Arte: el ecosistema creativo de Bahidorá 2018

Por Mer

Céline Huerta es la curadora del Circuito de Arte del Carnaval de Bahidorá 2018, el programa piloto entre escenarios que da una embarrada del talento joven y emergente de nuestro país.

Tras una extensa selección, se presentan las iniciativas más completas: con discurso, narrativa, estética y acoplamiento con el espacio silvestre del carnaval, es decir, “una colección de arte efímero en los rincones del paraíso”.

Céline nos contó sobre este proceso de selección y la terca iniciativa de abrir espacios para el  talento artístico emergente y semi consolidado.

¿Quieres conocer un poco de los artistas participantes? Pícale acá. 

-¿Cuáles fueron los criterios de selección en esta convocatoria?

-Caso por caso. Ubicábamos primero el discurso y el fondo de la propuesta, y no solamente la estética. A veces puedes toparte con unas obras que visualmente son muy bellas y  embellecen el espacio, pero a nivel discursivo no hay narrativa, no te cuentan ninguna historia.

Para nosotros era muy importante evaluar las propuestas desde los estético, pero también desde lo que comunica o busca comunicar esa obra. Ese es un primer criterio. El segundo se basaba en si el proyecto era emergente, joven, o recién egresado de una escuela. Si busca un foro de exhibición y Bahidorá puede ser ese brinco, ese foro ideal para darlo a conocer ante un público masivo….

-Hablando de esta cuestión de difusión, ¿cuál crees que sea la importancia y la cuestión única de incluir un espacio dedicado al arte? y ¿cómo beneficia a los artistas dentro de un festival y no dentro de una galería o una expo temporal?

Nosotros tenemos un espacio que se llama Las Estacas que es un paraíso. Es un espacio bellísimo, con grandes explanadas de pasto que podemos justamente poner a disposición de los artistas. Creo que al ser un carnaval, al diferenciarse de un festival de música, tenemos una responsabilidad como carnaval de poder implementar otro tipo de contenidos que suman valor, que a pesar de ser un foro efímero de tres días en donde solamente se van a exponer obras durante tres días frente un público de 10 mil personas…

Creemos que puede dejar un legado, creemos que la juventud mexicana que esté presente y asistiendo al carnaval pueda conocer propuestas artísticas que no verían sino estuvieran en Bahidorá. Proyectos emegrentes, medio emergentes o medio consolidados es difícil que los veas en museos o galerías.

¿Qué artistas te llamaron la atención?

Lo que nos gustó de Martín Ferrera fue su relación hacia la naturaleza. Es un chico que dentro de lo que busca, se adapta; por ejemplo, en Las Estaca. Él se dio cuenta que hay mucho follaje, muchas ramas… mucho material salvaje que ya está ahí y que los jardineros de Las Estacas, si le guardan estos materiales, él puede construir un obra con base en lo que Las Estacas le da…

También nos encanta el mundo espiritual con el que trabaja: trabaja el tema del fuego, de la ofrenda, del parkour.. De que te tienes que meter dentro de un mundo y entender un poco qué historia te está contando.

Nos gustó también la propuesta del Space Time, porque ella nos propuso un proyecto ya muy planchado. Muchas veces la gente tiene una idea errónea de la juventud, que los jóvenes no son solidarios, que ya no les interesan los temas de hoy. Y es falso, la juventud mexicana tiene mucho qué decir y es muy lindo y muy satisfactorio cuando recibes una propuesta de jóvenes que saben cómo presentar algo. Nos presentaron dos propuestas de arte: las dos son piezas que van a diseñar exclusivamente para Bahidorá, pero era un proyecto que ellos ya tenían armados. Ya tenían el deseo de desarrollar estas dos piezas, nos las propusieran y las aceptamos. Lo que nos gustó en específico fue que una es de exhibición y la otra es interactiva. Y lo que nos encantó es la manera de mezclar tecnología con la poesía de Bahidorá.

¿Hubo una línea de diálogo entre el Circuito de Arte, los happenings y el line up musical?

Yo diría que ninguna. La única relación es que los dos son contenidos del carnaval. El line up musical se desarrolla a lo largo del año. Es un equipo totalmente dedicado a la curaduría del line up y esa es la parte “stage”, la parte de escenario y lo que nosotros hacemos es “entre escenario”, es decir, todo el contenido que no es música, entonces realmente la dirección es cómo diversificar los contenidos dentro del carnaval.

Protagoniza la música, evidentemente, pero también va por la experiencia, entonces es cómo sumar valor, complementar y diversificar la experiencia de la gente en Bahidorá. En ese sentido quisimos emprender de manera más oficial un circuito de arte para ofrecer al asistente otro tipo de recorrido.

Digamos, entonces que van en paralelo….

Sí, claro, el director del festival también ve toda la curaduría, las propuestas de arte y sí hay una dirección muy choncha en cuanto a dónde ubicar esas obras.

Estamos cuidando muchísimo, por ejemplo, que las obras no estén tan cerca de los escenarios, justamente para darles un espacio único, para que realmente puedas contemplar la obra o interactuar con ellas. Todo va en paralelo, todo te suma valor, todo se cura bajo el mismo equipo, pero paradójicamente, la selección de obras del circuito de arte no responden al line up musicsal.

¿Cuáles fueron los retos en el monaje y en la parte digital estando en un ambiente como Las Estacas?

Justo, es el reto, cómo no invadir y más bien sumar valor. En el caso del arte digital estamos interviniendo cosas que ya existen dentro de Las Estacas.. llámese un puente, llámese un panel o un pasillo que te lleva a un escenario… Entonces ahí es aprovechar espacios que ya existen y enaltecerlos con una instalación digital…

¿Cual sería tu mensaje hacia tus asistentes…. ¿por qué deberían visitar este circuito de arte y no quedarse sólo con el aspecto musical?

Uno: para reconciliarse con lo creativos emergentes mexicanos….

Dos: el mensaje sería abramos nuestras mentes a nuevas maneras de hacer y de crear. Démosle legitimidad y oportunidad a proyectos diferentes de tener un lugar de expresión y el mensaje más allá es: Ubiquen al Carnaval de Bahidorá como una plataforma que permite la expresión de proyectos multidisciplinarios, atípicos, que suman discurso.

Y ya entre nos… el Circuito de Arte puede sonar muy serio, pero nosotros queremos romper un poco esa seriedad…. no pretendemos ser un referente de arte contemporáneo… estamos abriendo un puente de creación y de diálogo y es un proyecto piloto. Justamente el público será quien lo va a legitimar. Nosotros sólo sembramos semilla, proponemos y quien dispone al final es la gente y en ese sentido para poder juzgar, evaluar, contemplar, revisar una obra necesitamos que haya una predisposición por parte del asistente en dejarse llevar por esa exploración…

La propuesta es: hagan dos pasos hacia atrás, olviden lo que consideran arte. Déjense llevar por propuestas jóvenes que representan un poquito la evolución creativa de lo que hay en México.

Son 17 proyectos… ¡si quisiéramos realmente dejar lo que está sucediendo a nivela artístico en el país, necesitaríamos presentar mínimo 500 proyectos! Hago hincapié en que no pretendemos ser la gran cosa tampoco, estamos sembrando un proyecto y queremos que artistas más consolidados, todavía más emergentes… gracias a esa primera edición puedan acercarse y decir ‘oye, cómo me sumo?’, ‘quiero ser parte de tu comunidad creativa..’ Desarrollar un ecosistema creativo y aprovecharnos de Bahidorá para poder potenciar el alcance de nuestras ideas.

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