Nidos vacíos, mujeres que no son pájaro: sobre la esterilización voluntaria en México

Nidos vacíos, mujeres que no son pájaro: sobre la esterilización voluntaria en México

Por Corre Dani Corre

Creo que a alguien se le olvidó decirme que tenía que ir acompañada. Por lo menos yo era la única persona sola en la sala de espera. Seguro había otras, pero sentados en las bancas de la clínica, la única persona con su sombra como compañía era yo. Todos esperamos. Esperando…esperando entre paredes blanquiazules algo que a ratos parece un secreto.

Desde mi banquito puedo ver la televisión de seguridad que se encuentra cerca de la puerta. Es para que el guardia sepa cuando hay alguien afuera, ya sea un potencial paciente o un grupo más grande que no buscan entrar, pero sí quedarse en la puerta. Afuera de esta clínica puede verse según la hora del día un grupo de personas rezando en círculo. Una pancarta dice “para frenar los abortos.” El policía de vez en cuando alza la mirada y observa si hay muchos de los que rezan al otro lado de la puerta. Otras veces escolta a alguna mujer a un taxi, ya que parecen estar saliendo de una anestesia y no están en condiciones de manejar.

Casi no hay lámparas, toda la luz proviene de un ventanal enorme en lo que ahora es la clínica Roma de Marie Stopes. Se ve que solía ser una casa antigua, ya que cada consultorio pertenece a lo que alguna vez fue una recámara. La sala de espera es lo que bien pudo haber sido el patio. Estoy sentada esperando mi consulta improvisada para saber si soy candidata para una ligadura de trompas, un servicio que Marie Stopes ofrece a personas mayores de edad (seguras de su decisión) por un precio menor a siete mil pesos.

“Debió haber hecho cita. La atienden en un ratito (ratito que resultó ser una hora), pero está de suerte.” La recepcionista tenía razón. Tendría que haber hecho cita. La realidad es que no esperaba tanta gente, pero no contaba con el pequeño detalle de que Marie Stopes ofrece más servicios que sólo la ligadura de trompas. En su menú tienen: anticonceptivos variados, consultas de ginecología y la interrupción legal del embarazo. Claro, por eso estaba afuera de la clínica el círculo de plegaria. Sabiendo a lo que voy, una consulta medio periodística y medio personal, no dejo de quitarme el esmalte de las uñas del puro nervio.

Por fin llamaron a mi nombre. Me atendería una doctora de pelo castaño, estatura baja y unos lentes para la vista con un motivo de videojuegos. Me pidió antecedentes familiares de cáncer, hipertensión, diabetes, endometriosis. Preguntó que si había tenido algún embarazo previo —ninguno—, cuáles métodos anticonceptivos habituaba y finalmente mis razones para hacerme la operación.

“Es un compromiso ambiental, principalmente. En lo personal creo que la Tierra tiene recursos limitados y no me gustaría participar en la sobrepoblación. Además de que los niños son un compromiso fuerte, como para tenerlos porque sí…”

A grandes rasgos esto es lo que le contesté a la doctora. Ella asentía levemente mientras hacía sus anotaciones. Alzó la mirada. Me dijo que era candidata. Yo me quedé en blanco. Tenía preparado un debate entero para abogar mi caso. Fuentes, fichas bibliográficas, argumentos varios…pero me habían dicho que sí. Me pasaron al ultrasonido. “Mira aquí sería la incisión.” Dijo señalando con una pluma la pantalla del aparato y luego apuntando a la línea de mi ropa interior.

“En realidad no es muy grande la cicatriz y no se nota nada. El médico en la clínica Perisur (donde tienen la sala de operaciones) haría pequeñas cortadas hasta llegar a tus trompas de falopio, las sacaría un poco para ver que si al final tiene forma de florecita, para ver que te está cortando lo que debe y no otro tejido. Dobla los tubitos haciendo un arco, los amarra y corta la parte curva. Ya por el proceso de sanación te sellarían las trompas de forma natural. No es como la vasectomía que se tarda en hacer efecto. Estarías estéril inmediatamente.”

Sigo incrédula de lo fácil que fue conseguir la aprobación a la salpingoclasia. Tenía que ser honesta con la doctora. Le dije que ya había ido con varios otros médicos particulares a preguntar por la operación, que me dijeron que era muy joven y que sólo era una fase eso de no querer tener hijos, entre otros comentarios. La doctora seguía asintiendo con la cabeza, no sé si coincidiendo conmigo o como si ya hubiese escuchado la historia antes. Finalmente me contestó: “Puede que en algún pasado te hubiese dicho que no te aprobaba la cirugía; en efecto, eres joven, de 23 años. Pero llevo tanto tiempo trabajando aquí, con la filosofía de la empresa. Viendo casos muy distintos y he aprendido a ver que la gente tiene muchas diferentes vidas y razones para pedir una ligadura de trompas y son válidas esas razones.”

Me dio una orden de análisis de química sanguínea y tiempos de coagulación para que pudiéramos agendar mi operación. La misma recepcionista revisaba en su computadora la agenda de la clínica Perisur, donde me realizarían la ligadura de trompas. “No se puede el dos de noviembre, porque el doctor sale a un congreso, pero fuera de eso cualquier miércoles lo puedes hacer. Checa que no se empalme con tus exámenes finales.” Pagué la consulta. Guardé la receta de los exámenes sanguíneos en mi bolsa. Salí de Marie Stopes y empecé mi regreso a casa. Seguía sorprendida por la respuesta que me dieron. Qué fácil fue. Pero había encontrado la excepción que cumple la regla. Una regla no tan silenciosa de la sociedad.

***

Una particularidad de la reproducción que si bien es una funcionalidad del cuerpo, no es vital para la sobrevivencia del individuo. Una persona puede vivir y sobrevivir sin tener hijos. La reproducción es importante en el sentido que permite que los humanos seamos reemplazados por generaciones procreadas para así mantener a la especie. 1

 1  Patton, K. T., Thibodeau, G. A., & Anthony, C. P. (2013). Anthony’s textbook of anatomy & physiology. St. Louis, MO: Elsevier.
Chapter 28

La humanidad es más que sólo una especie en este planeta. Ni siquiera significa la más numerosa. La reproducción más que una necesidad natural de mantenernos lejos de la extinción lo que ha hecho es convertirse en un tema cultural, moral e histórico. Si bien es cierto que sin la reproducción humana nos extinguiremos, esto cada vez se vuelve más imposible de creer ante la sobrepoblación que existe. Si reproducirse fuese sólo para no extinguirnos, ya lo hubiésemos dejado de hacer. Pero las cualidades placenteras del acto sexual hacen de esto complicado.2. Para eso existe la planificación familiar desde hace milenios. En el momento que la gente ligó el sexo al embarazo se empezó a buscar métodos anticonceptivos, desde el uso de esponjas empapadas en limón, la extensión del tiempo de lactancia hasta el consumo de tónicos herbales abortivos. Incluso en la antigua Grecia era noción común que los recién nacidos no eran personas hasta después de cinco días de haber nacido y podían ser abandonados a morir. El punto es que no es novedad la anticoncepción, el aborto, la vida sin hijos o el sexo por placer.

Why Do We Have Sex?

Los historiadores especulan que la gente tenía hijos más que nada para mantener legados, bienes materiales, tierras…si es que las poseían. Las familias reales tenían hijos para ejercer el poder, llegando incluso al incesto para no tener que repartir los derechos de la corona. La reproducción es por política y poder. El matrimonio tenía una similar condición. Si no se era noble, se trabajaba. Se cultivaba, tejía, arreaba. O se aprendía un oficio. Se era herrero, partera, médico, arquitecto, sastre. Y lo que se era lo habían sido todos en la familia. Y lo serían los que vendrían. La reproducción era por la preservación de un conocimiento y negocios.

Existían los niños como miembros de la sociedad, con un papel a llevar a cabo y educación enfocada en ellos. Sin embargo los niños no existían para ser niños. Nadie nace adrede. Kant en algún texto explica que la razón por la que los padres deberían de cuidar a sus hijos es porque les han hecho el mayor de los males: obligarles a existir.

El índice de mortalidad y enfermedad era mayor…más bien ahora se tiene medianamente controlado por lo que tener hijos pasa a ser…¿por costumbre? ¿Para mantener la historia? ¿Por tenerlos?¿Por crear algo? Se pone en duda el afamado “instinto maternal” ya que en la naturaleza, más veces que no, los progenitores especialmente la madre, devora a sus crías cuando es riesgoso tenerlos. Incluso el propio vientre absorbe los fetos en situaciones de estrés, sobrepoblación, peligro o al azar. Ser padre o madre es mucho más social que biológico.

Queda entonces en la reproducción una carga emocional, más inclinada al mundo de las ideas que a la condición animal del humano: mantener a la especie es mantener valores, cultura, ideales, propaganda, planes de gobierno. Hacer patria y tener hijos. Tener familia. Hay un gran interés en la reproducción más allá del propio del individuo.

Me pregunto si es que las razones de tener hijos cambiaron de lo que ha sido en el pasado. Poder, herencia, ideales. Eso sigue ahí.

Es de interés público lo que ocurre en los órganos reproductivos de la mujer particularmente. No como individuo. Más bien como partos en potencia. Ciudadanos en potencia. Trabajadores. Gente al fin y al cabo. Gente, también, son las mujeres que los gestarían, pero de forma similar al discurso del aborto, el foco de atención en cuanto a la esterilización es en la posibilidad de un nacimiento y no en la mujer misma.

¿Quienes son estas mujeres que se realizan la ligadura de trompas? Según de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) La mitad de las mujeres de México utilizan algún método anticonceptivo. De estas mujeres un 48.8 por ciento usa la ligadura de trompas. Es un número considerable, sin embargo el estudio no especifica las edades de las mujeres que tienen la ligadura de trompas. Tiende a realizarse en mujeres que ya han tenido hijos y la práctica en mujeres que no tienen hijos o tienen uno se limita.3

Salpingoclasia

El procedimiento no es idéntico para todas las mujeres que pretenden realizarse la salpingoclasia, hay las que van con médicos privados, a los hospitales del estado. Las que ya tenían hijos, las que no. Las que tuvieron una experiencia grata, las que no.

***

“Los médicos me decían que no me ligara las trompas porque qué tal que le pasaba algo a mi hija. Que en ese caso tenía que tener otro hijo”. Insistió en que se realizara la operación diciendo que si le tocaba perder a su hija sería voluntad de Dios, pero que su voluntad era la de ligarse. “Me avisaron del riesgo de que se me desamarraran las trompas en un futuro si las ligaban, les dije que entonces mejor las cortaran. De nuevo me dijeron que no, que estoy muy joven.” No se la hicieron cuando la pidió, le insistieron en que reconsiderara. Al final la ligaron, no le cortaron las trompas “para que si luego decide tener más hijos, pueda tenerlos”. Comenta también que al ir a la consulta vio cómo a una mujer que tenía ya seis hijos era igual recibida con negativa del personal médico, “que necesitaba el permiso del marido.” Ella es secretaria bilingüe, que a los 27 años se hizo la ligadura de trompas después de tener a su única hija.

***

Ella tiene 22 años, es de Ecatepec. Está operada de los riñones. Aceptaron a operarla por esto, ya que un embarazo pone en grave riesgo su vida. A la hora de la cirugía empezó otra historia. “El doctor dijo que no era apropiado ligarme. Las enfermeras que ningún hombre me iba a querer y mis matrimonios fracasarían. Que lo pensara porque una de sus amigas le estaba costando mucho embarazarse.”

En un inicio le habían dado la aprobación de la operación, pero la recepción fue ésta. La llamaron en la mañana, la pasaron hasta la tarde. Se supone que la iban a ligar, al final le cortaron parte de las trompas. “La cirugía era ambulatoria, pero me dejaron toda la noche sin avisarle a mis familiares. El doctor me mostró los pedazos que me sacaron y no me dio nada para el dolor.”

***

Desde su mayoría de edad empezó a buscar la operación como opción.“No puedo tomar hormonas anticonceptivas y quería operarme.” Recibió negativas por años “ A los 30 mi ginecólogo se negó a ligarme porque no le iba a quitar a mi esposo ese derecho.” Ella y su pareja habían tomado la decisión de no tener hijos. No querían reproducirse para nada. “Le dije que mi esposo tampoco quería hijos y me dijo que si me caso con otro hombre no le quitará el derecho a él. Le pregunté “¿y mis derechos?” ”.

Ocho médicos más le respondieron con negativas. “De todos saqué un no rotundo. Decía que era un doctor a favor de la vida. No le pedía un aborto, le pedía una ligadura para no tener que abortar nunca”. Optaron porque fuera él, su marido, quien se operara. También se enfrentó a las negativas de los doctores, argumentando su edad joven. Al final él sí lo pudo conseguir.

***

Estas mujeres pedían la ligadura de trompas, la salpingoclasia. He platicado con ellas a través de un foro de Facebook en el cual se reúnen personas que apoyan la esterilización voluntaria de las personas. Hay experiencias de latinoamérica principalmente y las anteriores eran de México. Algunas la obtuvieron, tanto por la medicina pública como la privada; otras no. A todo esto, resta una pregunta.

¿Qué es la salpingoclasia y por qué tanto problema?

Según la página del IMSS es un método de anticoncepción permanente o definitivo que se realiza en aquellas mujeres que tienen el número de hijos deseado y no quieren tener más embarazos, y que han recibido previamente consejería. Este procedimiento de anticoncepción se realiza en la mujer después de un parto, aborto, durante la cesárea o en cualquier momento que la mujer decida no tener más hijos.

Consiste en realizar una pequeña incisión quirúrgica, que se puede efectuar a través del ombligo en el momento inmediato a la atención del parto, o a nivel del nacimiento del vello púbico. También se puede realizar durante una cesárea.

Para realizarla se pueden emplear diferentes tipos de anestesia dependiendo de las características físicas de la mujer.

A través de una pequeña herida efectuada en los sitios arriba mencionados, se identifican las trompas uterinas, las cuales se cortan y se ligan para impedir el paso del óvulo y de los espermatozoides evitando así el embarazo.4

Oclusión Tubaria Bilateral (OTB) O Salpingoclasia.” Oclusión Tubaria Bilateral (OTB) O Salpingoclasia. N.p., n.d. Web. 10 Nov. 2016.

En el texto anterior de la página web del IMSS se muestran las bases ideológicas de la institución. Dice “(la OTB) se realiza en mujeres que tienen el número de hijos deseado o que no quieren tener más embarazos” ¿Qué pasa cuando el número ideal de hijos es cero y no hay ningún embarazo previo como para que no pueda haber más?
El director médico de Marie Stopes, Alfredo Valdez menciona en una entrevista con la Jornada que hay fallas sistémicas en este procedimiento del gobierno.

“Habiéndoles hecho un buen interrogatorio a las mujeres y una vez que les explicamos que este método es permanente, les hacemos el procedimiento sin ningún problema. No así en las instituciones públicas donde es un verdadero problema para mujeres que tienen sólo un hijo o que no quieren tener”, comenta, pues el personal de salud “les dice que después se van a arrepentir, pensando que ellas no pueden decidir sobre lo que quieren hacer de sus vidas.” 5

5 Sánchez, R. (2013, December 5). Salpingoclasia: Anticoncepción definitiva. Retrieved November 10, 2016, from http://www.jornada.unam.mx/2013/12/05/ls-once.html

¿Por qué las mujeres quieren la salpingoclasia?

Por ya sentirse satisfecha con el número de hijos, por experiencias difíciles durante el embarazo, por querer entrar al ámbito laboral, por desear un estilo de vida que no incluye hijos. Las razones son tan individuales y personales como las mujeres mismas. En particular las mujeres jóvenes sin hijos desean realizarse esta operación por el simple hecho de no querer tener hijos, ya sea por una falta de interés preocupaciones por la sobrepoblación, etc. Un simple “no quiero”.

El “no quiero” se responde con un “no sabes lo que quieres”, “eres joven”. En resumen “no es lo mejor para ti”.

¿Cómo se toma esta postura? Para una persona el tener hijos puede significar una mejora en su vida, de acuerdo a las decisiones que han tomado. Para otros no es así. ¿Cómo se decide que la esterilización es un mal total para quienes la piden, cuando tiene más beneficios que una simple manera de planificación familiar?

Más que esterilidad

La esterilización femenina está relacionada a un incremento de satisfacción sexual ya que sin el riesgo de embarazo las mujeres se sienten más tranquilas al tener relaciones sexuales.Se le liga, también, a un mayor interés en buscar trabajos mejor pagados —ya que no se interrumpiría la labor por un trabajo— y en los que pueden permanecer más tiempo.7

6 STOLC, Phyllis E W. “Seeking Zero Growth: Population Policy in China and India”. Graduate Journal of Asia-Pacific Studies. 6.2 (2008)
7 Abell, P. K. “The Decision to End Childbearing by Sterilization.” Family Relations. 36.1 (1987)

Mujeres que trabajan, ganan dinero suficiente. Que están tranquilas, que disfrutan de su sexualidad y no son “castigadas” con un embarazo por ello…suena a la pesadilla más terrible de una sociedad misógina.

La esterilización femenina, cuando la decisión se toma por la mujer únicamente o que se mantiene en secreto de sus parejas, sugiere también un problema de violencia doméstica en potencia. Cuando la mujer se esteriliza sin el “permiso” del esposo, éste puede llegar a desarrollar sospechas de infidelidad. Si la mujer se esteriliza antes del matrimonio el esposo muestra enojo por su incapacidad de engendrarle hijos.8

8 Rao, Vijayendra. “Wife-Beating in a Rural South India Community.” Social Science and Medicine. 44.8 (1997), Philliber, S. G.; Philliber, W. W. (1985). “Social and psychological perspectives on voluntary sterilization: A review”. Studies in family planning
¿Por qué frenar la esterilización?

El problema surge con un choque de ideologías en el que una persona no se encuentra dentro de los parámetros comunes de lo que es la reproducción “ideal” y por lo tanto el sistema responde tratando de adherir a la persona al sistema nuevamente.

¿Qué lugar toma la mujer joven —incluso la mujer de otra edad— que no desea ser madre?

“Es curioso advertir que la imagen de la mala mujer casi siempre se presenta acompañada de la idea de actividad (…) la mala es dura, impía, independiente, como el macho”
(Paz, El laberinto de la soledad, Máscaras mexicanas).

El juicio de valor que se le agrega a una mujer “activa e independiente” es el de mala mujer. Una mujer que tiene el mismo poder que un hombre, esta es la mujer a la que se desprecia y ataca.

La esterilización voluntaria misma puede ser tomada como símptoma de la existencia del sistema patriarcal. Si una mujer decide entrar al mundo laboral su paga será menor a la de un hombre por el mismo trabajo. Si esta mujer tuviera un hijo tendría que dejar de trabajar un rato por lo que el despido (o la simple no contratación) por embarazo es otro factor. Al estar esterilizada no se le puede subyugar a este sistema, uno que no se ha adaptado a la presencia femenina y hace lo posible porque se mantenga así: libre de la mujer.

***

Como ya se dijo en anterioridad, la esterilización permite a la mujer disfrutar su sexualidad con mayor facilidad ya que no existe el riesgo del embarazo.

Incluso en mi visita a Marie Stopes la doctora me comentó que una vez sanada la herida de la operación “ahora sí, a abrir el parque de diversiones”. La sexualidad libre y disfrutable pareciera ser territorio del hombre enteramente ya que al no tener riesgo de embarazo puede disfrutar de ésta sin muchos estragos psicológicos. La esterilización femenina da esta misma libertad a la mujer. El placer femenino está en su libertad. Evidentemente una pareja hombre-mujer disfruta también de esta libertad en pareja, ya que cada 28 días uno no se está mordiendo las uñas en desesperación y miedo por un posible embarazo.

Más que trabas impuestas por el sector salud, un hospital particular o médicos individuales estamos tratando con un enfrentamiento con la estructura de los paradigmas de México. Es común que se cite un posible arrepentimiento a futuro dentro de la negativa al paciente cuando solicita la ligadura de trompas. La operación reversible de la ligadura de trompas es complicada y costosa (al igual que la inseminación artificial) y la gente también tiene derecho a reproducirse libremente dentro de lo que es la planificación familiar. Si aún consciente de estas realidades la mujer quiere continuar con el procedimiento, se puede llevar a cabo.

Mi madre tuvo cuatro embarazos, pero dos hijas. Entre mi hermana y yo, mi madre tuvo dos embarazos complicados, uno en el que el feto se formó fuera del saco amniótico y otro que falleció en su vientre. Éste último ya lo había visto en un ultrasonido, ya tenía una lista de nombres posibles.

Mi mamá tiene dos hijas y dos bebés que no llegaron a vivir. Decidió que el embarazarse de nuevo era una experiencia muy dolorosa para ella después de haber perdido a quienes para mi mamá ya eran sus bebés, hermanos que nunca tuve.

Se realizó la ligadura de trompas al mismo tiempo que el parto de mi hermana menor. “Me dijeron que cómo me iba a ligar tan joven, que sólo tenía dos hijas. Sí me hicieron la operación pero me hicieron firmar antes de hacerlo. Tienen algo de razón, en lo de que te puedes arrepentir. Sí me hubiera gustado otro hijo pero tener hijos no es como ponerse calcetines nuevos. Si no hubiese sido tan firme en lo que quería y me hubiese dejado convencer quizá hubiese tenido cuatro o cinco o seis hijos. Sí está bien que se aseguren de que estás de acuerdo con las consecuencias pero el que sean tan insistentes y que hagan que dudes de ti no me parece. Tendrían que dejar ser tu decisión.”

Algunas que otras veces me han preguntado que cuántos hijos quiero tener, cuándo me voy a casar, si quiero hijos. Esta es una práctica social común, particularmente si una es mujer, procuro contestar de la manera más amigable a estas cuestiones con la verdad: incertidumbre.

No sé si me voy a casar (o si quiero), no quiero hijos y realmente no tengo una razón específica para esta decisión mas que “no es lo mío”. A lo anterior puede haber quien reciba esta información sin inmutarse y hay quienes insisten en que tenga por lo menos uno, como si tener hijos fuera como conseguir un cachorro.

He recibido más dudas respecto a tener un perro que sobre tener hijos. “Tienes que sacarlos a pasear, ver si tienes espacio, vacunarlos, bañarlos, darles bien de comer. Es una responsabilidad ¿sabes?” En el momento de que son humanos en potencia el tema de plática no se plantean los mismos discursos, sobre si existe espacio para tenerlos, dinero para mantenerles, el tiempo para dedicarles a su salud y bienestar. Sólo se tienen.

¿Podemos hablar del gran tabú de arrepentirse de ser madre o de no ser madre nunca? Como si los dos estados funcionales de la mujer fueran madre y no-madre. ¿Qué palabras hay para la gente sin hijos, qué tanto se les escucha en sus decisiones? ¿Se permite en la sociedad cuestionarnos y evaluar a fondo la reproducción de sus individuos, nuestra reproducción? ¿Queda más en manos la reproducción del individuo en una carga emocional e ideológica del inconsciente colectivo que en el libre albedrío?

Un libre albedrío en el que las mujeres son más que vientres, los hombres más que ingresos laborales, los hijos no soldados en cada uno por Dios dado.

One Response

  1. Cuándo fuiste a Marie Stopes? Yo acudí hace poco y me dijeron que ese procedimiento ya no lo hacían porque era un servicio que casi nadie pedía. En lo personal quisiera realizarme está intervención ya que estoy segura de mi decisión y en efecto ninguna institución lo quiere hacer. Entonces ya no hay opciones, sólo el seguir utilizando anticonceptivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.