Por Estefanía Camacho

“No es nuestra culpa que sean unas inútiles”, decía un valiente tuit entre la discusión intensa que se suscitó luego de que enseñaran que el cartel del Corona Capital edición 2017 incluía muy pocas bandas con mujeres integrantes o mujeres solistas en general.

Luego venían otros carteles de otros festivales de música para este año y los resultados que arrojaban no eran tampoco inspiradores. Sin embargo, el Corona Capital resulta ser relevante en este debate porque es considerado en México uno de los eventos musicales más populares.

Entonces, según este usuario de internet, el problema de que las mujeres no predominen o siquiera sean la mitad de un programa de festival de música es porque son unas inútiles. Así.

Llamó el 2013 y quiere que le regresen su debate

El problema (sí, problema) de la poca presencia femenina en los festivales de música es relativamente nuevo en México, pero es un tema que se tocó ya en otros países que sostienen importantes eventos musicales como Estados Unidos y España.

Tan solo el año pasado, Beyoncé fue la primera mujer negra en siquiera figurar como headliner en el festival Coachella, (California, EU) además que fue la primera mujer en una década en regresar a esta posición (en 2007 y 2002 fue Björk y antes de ella fue Beth Gibbons de Portishead en 2008).

“El estudio contrasta que para la edición 2016 de Coachella hubo 168 artistas hombres y solo 60 mujeres. Para el caso del Ultra, sólo participaron 20 mujeres en todo el fin de semana en un festival que, literalmente, exprime cada hora del día. Además, la polémica no se limita a Estados Unidos, en Reino Unido para la última edición del festival Reading and Leeds sólo había una mujer, en contraste con 57 hombres en el lineup preliminar”, agregó Alfredo Torres Checka, internacionalista del ITAM y experto en la historia del rock.

En México, de 15 festivales, 12 tienen una participación menor que 27% de mujeres en sus line-ups y el Knot Fest es el que menos mujeres músicas incluyó en la edición de 2016 con solo 6%.

Festivales, bienvenidos al Club de Tobi

Pasa en tu oficina, pasa en la política, en las mesas redondas y en las lecturas de poesía. ¿Por qué la industria del espectáculo debería estar exenta de la paridad de género, cuando apenas el 43.9% de las mujeres mexicanas tienen acceso a un trabajo?

En la década de los 70, solo el 5% de los integrantes de orquestas sinfónicas en Estados Unidos eran mujeres, por lo que incluso se optó por hacer audiciones “detrás de la cortina” en las que, sin fijarse en el género, eligieran a los músicos por su talento. Como resultado, ahora las mujeres ocupan hasta el 30% de los asientos.

Un “club de Tobi” en México son aquellos lugares públicos en donde predominan los hombres. Paneles, seminarios, periódicos, sindicatos, revistas, o grupos empresariales. Mientras que el Hashtag #RopaVieja sirve para denunciar eventos culturales con las mismas características, sobre todo después de que un círculo de poesía en la Ciudad de México, financiado por la Secretaría de Cultura local, reuniera a 47 escritores de los cuales 12 eran mujeres.

Hablar de estos temas puede parecer incómodo, desafiante e incluso puede resultar ridículo pensar que esto ocurre por discriminación de género, pero sorpresa, sorpresa, sí es.

“Una multiplicidad de estudios apuntan a que si las mujeres no están en ciertos espacios, no es porque «no quieren», pero tampoco es porque «alguien intencional y maliciosamente las excluye». La exclusión se debe a la interacción de una multiplicidad de factores, que van desde cómo son las reglas de las instituciones (políticas, empresariales, etc.), hasta cómo están los arreglos familiares”, explicó la abogada e investigadora Estefanía Vela al hablar sobre estos clubes.

Específicamente para los festivales de música, se deben resolver otras cuestiones más allá de lo evidente (el cartel) como el proceso de selección de bandas, o si en la producción y organización de estos eventos también incluyen a mujeres, entre otros asuntos que se destaparon luego de la publicación de un solo tuit.

Sabemos que hay una diversidad de mujeres en la escena musical mexicana de cualquier género, que hay eventos de música donde solo tocan mujeres, pero por poner un ejemplo: en Glastobury 2016 se inauguró un espacio exclusivamente para ellas llamado “La hermandad“, en donde el staff, las presentaciones, el personal de seguridad y las asistentes eran todas aquellas personas que se identificaran como mujeres.

Este tema tan sensible, como también se demostró en los últimos días, puede suscitar debates necesarios para la industria de los conciertos en México, pues los festivales podrían enfrentar una crisis en general entre sus consumidores y no solo de este tipo, como describió el editor de lapoplife.com, Alex Castro.

“(Es) una crisis creativa y de identidad -no sólo en México, sino en el mundo- porque, ante su falta de visión para ofrecer una oferta musical atractiva, se están enfocando más en cualquier otra propuesta, aunque no tenga mucho que ver con su esencia, que se supone que es la propia música (juegos, comida, activaciones, ‘arte’ y toda clase de ofertas y ocurrencias políticamente correctas, como esto de las cuotas de género) que ya no necesariamente están enfocadas a los amantes de la música, sino a un público más amplio (interesado o no en la música)”.

México es actualmente el mercado más grande de música en vivo en América Latina al dejar una derrama económica que está en crecimiento, lo cual los organizadores de festivales lo saben; en tanto que son los escuchas o los consumidores, en este caso, quienes puedan objetar lo que desean obtener a cambio de su dinero.

Parece que este tuit suscitó, por fortuna, más preguntas que respuestas. ¿Se debe cumplir una cuota de género hasta que se nos haga costumbre? ¿Las mujeres no son lo suficientemente talentosas para figurar entre las bandas de hombres? ¿No hay suficientes mujeres talentosas en México como hombres?¿Las mujeres son unas inútiles en la música, como contesta un cibernauta? ¿Qué se debe hacer para tener más representación femenina en estos eventos? ¿Hay suficientes eventos con mujeres para mujeres? ¿Se deben hacer eventos exclusivos de mujeres en la música?

Las cifras, como ya las vimos en los distintos carteles, ahí están. Es cuestión de que decidan si quieren ponerle el dedo y tapar el problema, o empezar a hablar de esto.